domingo, 1 de julio de 2012

Biblia para el animador de cumples infantiles

Junto con la industria de la torta frita ambulante, los cumpleaños infantiles son el rubro con mayor desarrollo en los últimos 8 años, según datos míos, de mirar un poco.

La demanda es grande porque a los padres se le caen 2 bolas pensar qué cosa diferente hacer todos los años. Por eso la oferta también: pelotero, cama elástica, pinturas de cara, castillo inflable, algodón de azúcar, el paracaídas, títeres, baile, disfraces, juegos con animadores, cancha de fútbol, de básquetbol, videojuegos, ruleta rusa, de todo la verdad.

Te ofrezco una guía rápida sobre cumples infantiles. Consejos para animadores, casos de éxito, anécdotas y quizás más.

Higiene

Tratá de sacarte el sellito del Bacilon que te queda marcado en la muñeca. No es que no puedas salir el día anterior, pero tampoco es lo ideal que un papá piense que ese tipo que le está atando los cordones a su hijo, ayer estuvo meando al lado de otro tipo que esnifaba cocaína y se ayudaba con la Tarjeta Joven para tomarla toda.

La mano más dura

Nunca falta un niño, un poco mayor de edad que el promedio, que te boicotea el cumpleaños. A ese: la mano más dura. Salvo la violencia física, todo es válido para que no te gane la pulseada ese pendejo hijo de puta (puede también que te entre la duda si vos no eras igual de chico; bue, ahí podés ser más tolerante).

Chistecito interno

Si trabajás con un amigo, o hay mucha confianza con el otro animador, mechar chistes o comentarios internos frente a los niños puede hacerte el cumple más ameno y mantener un clima mental entretenido. Por ejemplo: si cae un botija con la remera de Alemania..."Bueno, acá hay gente que en la década del 70 se dejaba el bigote y andaba en Ford Falcon". Sencillito, bien básico, pero rinde.

No te la creas

También está la señora mayor que se acerca y te dice: "Yo fui maestra, y la verdad los quiero felicitar por cómo manejaron a los chiquilines. Fui a muchos cumpleaños pero nunca había visto uno tan bueno". Vos decís: pa, somos unos crá...mentira. La vieja en general disfruta de la charla, del intercambio, era para decirte algo nomás. No te la creas. Ojo, va con toda la onda el mensaje de la señora pero le da lo mismo si pusimos mucho huevo todo el cumple o tiramos a los botijas adentro del inflable para que se caguen a patadas y se cansen.

Sentaditos

Los títeres. Uff... Qué desafío. Hay varias escuelas pero la mía dice que es más difícil ser pie que ser títere. Por qué? Bueno. En primer lugar el pie está dando la cara, el titiritero no (y si encima tenés la atención de todos los mayores es realmente una mochila pesada). Otra desventaja es que muchas veces los niños no entienden lo que dice el títere. Bueno, repetis como un gil todo lo que dice el personaje de turno. Y lo peor. Terrible. De los mayores nervios y presiones que puede sentir un ser humano: cuando los niños se paran y quieren tocar, entrar, o ver para adentro del teatrito. Ay, Dios querido. Es muy complicado porque si se para más de uno además van por todos lados y no sabés cómo hacer para frenarlos. Te imaginás lo peor: levantan el telón y tu compañerito con el títere en la mano; es como que te bajen los pantalones en un lugar público, ponele. Por esa LA REGLA CLAVE: mantener al público infantil sentadito en todo momento. Si es necesario decir que el que no está sentado, no le pega a la piñata, hacelo.

Otro truquito tan trillado como efectivo es que el titiritero se dé cuenta que es un descontrol y meta el títere  para adentro. Ahí les hacés entender que si no se sientan, no hay show chicos. ¿Se lo quieren perder?

Es inconsciente hacerlo pero evitá mirar a tu compañero titiritero en vez de al títere. Vos dirás: y sí, obvio. No es tan obvio. Es inconsciente mirar a una persona cuando habla. Más cuando no crees en los títeres.

Ahorrá simpatía

Si te toca disfrazarte, primero hacete la idea de que te van a sudar partes de tu cuerpo que no sabías que podían transpirar. Pero lo más importante: acordate que tu cara no se vé. Claro, uno es Barney, le ponen música, hace bailar a los niños y es automático al menos esbozar una sonrisa. No sirve de nada porque no te ven la cara. Moraleja: ahorrá sonrisas para cuando te vean los padres; puede servir para la propina.

Otro ejemplo. Bueno, yo era de tirar besos con Minnie, ponele. Y en vez de simplemente tirarlos desde la boca del disfraz, hacía hasta ruidito con mis labios. Innecesario pero no me daba cuenta.

Cero stress. Con pintura todo queda lindo

Es increíble cómo los niños disfrutan que les pinten la cara o las manos. Ahí entran todos. Hasta el gordito pelotudo que estuvo todo el cumple jugando solo al fútbol y te cae todo sobado a decirte: ¿me hacés un Nissan March cuatro puertas en el cachete? Bue, ahí hay mucho de improvisar pero lo mejor es que el color y la pintura hacen que todo quede lindo. Pocas personas más inútiles para dibujar como yo pero con las pinturas hago unas flores y unas estrellas pre-cio-sas.

Al/a cumpleañero/a, TODO

Esto es un negocio. Yo no laburo gratis. A los padres de la cumpleañera, los que te contrataron, hay que dejarles claro que si tenés que castigar a un niño para que la cumpleañera agarre muchos caramelos en la piñata, lo vas a hacer. Bueno, también parece obvio pero te diría que de las primeras cosas que debes saber apenas entrás al cumple, es el nombre del/a homenajeado/a. Nombrarla mucho al principio. Que el padre vea que no sos un paracaidísta.

Agenda

Es clave que rápidamente saques los 3 ó 4 nombres de botijas que te van a remar todo el cumple. Esos que se prenden en cualquier actividad. Son los que van a arrastrar al resto y si ven que recordás su nombre, habrá complicidad y te dan una mano increíble.


(Después de 2 años, este sábado volví a la animación para ayudar a un amigo y me revolvió mi dilatada trayectoria como animador. Sentí que si no compartía algo de mi riqueza de conocimientos sobre el tema, estaba en deuda. Toy a las órdenes.)




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