viernes, 29 de mayo de 2015

No toquen nada: Uruguay quinto en Sudamérica

La FIFA confirma que mantiene el medio cupo para Sudamérica. Preciosa noticia. Porque no hay manera feliz de vivir un juego si se lo piensa como un negocio. La manera más linda de vivir el fútbol es con pasión, disfrutando de jugar, y naturalmente haciendo vista gorda con las cosas chanchas si es necesario. No obstante, la pasión no es muy amiga de los pensamientos sensatos, sino más bien impulsivos, pasionales. Asumo que la pasión es la que provoca actitudes poco coherentes. Es incoherente alegrarse por ir a un Mundial, o por estar 2dos. en el Ranking FIFA, y luego llenarse de indignación por la sanción a Suárez, o la natural corruptela de la FIFA, o peor aún, asociar esas cuestiones. La incoherencia no es un delito y la cometemos con frecuencia. Se me ocurre igualmente que para evitarlas, en este caso necesitaríamos hacer un ejercicio de suspensión de la pasión. Pensemos que si nos alegra la vida ver un álbum de un Mundial con figuritas uruguayas, es porque las figuritas juegan a algo que regula la FIFA y así está dada la realidad. Con Blatter, Alí y los 40 ladrones. Poner energía en cambiar los dueños de la pelota parece una utopía, menos viable que clasificar cómodos a un Mundial. ¿Qué se gana con ser coherente? Bueno, no mucho tampoco. Creo que algo de tranquilidad. O mejor, transformar la energía de la indignación, en bronca para cuando Palito Pereira levanta centros cortos al primer palo. ¿Cuántas veces jugaste un partido con la pelota de un botija imbancable, pillado y pretencioso? ¿Y hay que comunicarle todo eso? No, porque se lleva la pelota y no jugamos más. Seguimos jugando.


No hay comentarios: