jueves, 14 de noviembre de 2013

Gracias por hacernos creer

Tremenda alegría. Ya estamos en Brasil. Para nosotros, que sufrimos cada Eliminatoria, jugar 2 Mundiales consecutivos es hoy el premio futbolístico y más tangible de un proyecto serio que lleva 8 años. Y que tiene como uno de sus mayores méritos mantener el hermetismo para creer en sus métodos pese a los fracasos. Darse palos y seguir creyendo en uno, aunque parezca brava y los fracasos hagan dudar. Pero ese quizás sea el mérito más grande de esta Selección: generar en la sociedad (en quienes quieran agarrar esa posta) un cambio cultural que trasciende al fútbol. Creer a pesar de los palos. Creer que somos capaces de mantener un proyecto a largo plazo, como la vida por ejemplo. Y perder el miedo a festejar lo que creemos un logro. Poder pensar que el éxito lo define cada uno para sí. Es mucho más que un cambio de ánimo por una victoria. Que un país futbolero aproveche el fútbol para creer es muy gratificante.
 
La Selección se transformó en una isla flotando en un fútbol local mediocre, donde salir campeón uruguayo sigue siendo lo más importante para los más grandes (cada vez más grandes adentro y más chicos afuera). Estoy agradecido de que este proyecto sea uruguayo y es una suerte que sea futbolístico, porque somos muchísimos los que pateamos pelotas antes de aprender a leer. Es para festejar.



En la puerta de mi cuarto tengo un poster con una foto del plantel de jugadores que fue a Sudáfrica 2010. Dice "Gracias por hacernos creer". Siempre pensé que esa frase iba más allá de la pelota.

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