domingo, 15 de julio de 2012

Guardas de ómnibus

Tengo 28 años y hace 16 que viajo frecuentemente en ómnibus. Suficiente para tener algunas certezas sobre la fauna que convive en ellos. Hoy: los guardas.

Guarda langa

Menores de 35 años. Su vestimenta desentona con el resto de sus colegas. Tienen una indumentaria con la que pasarían desapercibidos en un bautismo o un boliche. Hacen lo imposible por no tener pinta de guardas.

Hablan mucho por celular y naturalmente deben estar para el levante de alguna pasajera. Desconozco algún caso real. Su actitud langa hace que les importe poco imponer un orden en el ómnibus. Jamas los vas a escuchar decir "por el lado de la calle el coche está vacío". Tienen un talento y es darte el cambio muy rápido mientras hablan por teléfono; si caes con la tarjetita mucho mejor, ellos pueden seguir con su charla. Yo alguna vez dudé si esas conversaciones eran reales y no serían parte de un acting. También son muy de pararse y hablar con el conductor. Les falta fumar y salivar y es un combo completo de irregularidades. Ojo, su laburo lo hacen sobrados y muy bien, pero queda la sensación de que esos tipos se sienten menospreciados siendo guardas.

Sociabilidad: 10%
Facha: 67%
Gel: 98%
Conformidad con su trabajo: 12%
Efectividad: 95%
Celular: Sí.
Autoestima: 31%

Guarda "violín"

Lamentablemente los hay. Por tenerle miedo a pagarle con un billete grande a estos tipos, muchas veces llegamos tarde a la parada buscando cambio. No tienen reparo en violar con la mirada a cualquier mujer. Tampoco en pedirle por gusto al chofer que suba el volúmen de la radio cuando hay un músico ambulante. Por alguna razón estos tipos se sienten desgraciados y tienen una maldad natural.

Su actitud bélica los ayuda a imponer orden pero en la vida los vas a escuchar pedir un perdón si no te abrieron la puerta. De hecho tampoco les podés reciminar porque te ganás, al menos, una bolsita de puteadas. También te pueden parar el viaje para bajar a comprarse cigarrillos o 100 gramos de jamón cortado bien finito.

Alce: 84%
Conflicto con pasajeros: 100%
Violencia: 95%
Efectividad: 77%
Impunidad: 90%
Escraches por "violín": Algunos.

(Aclaración: violín es un eufemismo de violador desde que vi un informe de Crónica TV sobre "Justicia por mano propia"; mostraban escraches en las casas de supuestos violadores y en las paredes le grafiteaban: "violín")

La guarda

No tengo un perfil tan identificado. Las he visto jóvenes, prolijamente vestidas y atractivas, y viejas, feas y con un buzo viejo lleno de pelotitas. Debe ser por la característica del género pero son de hablar mucho con el conductor. En esas charlas me da la curiosidad de saber cómo hacen para hablar, desde su asiento y sin gritar, con los conductores que están mirando para otro lado y deben tener una mínima atención al tránsito. Cuando el ómnibus está lleno y te toca estar parado al lado de esa guarda, no hay auricular que te aísle de esas charlas. Los temas de los que hablan, generalmente involucran a un colega.

La guarda hace muy bien su trabajo. Impone orden, es amable y como buena mujer es prolijita: tiene todita la plata meticulosamente ordenada; a mí me dan ganas de tirarle todas las monedas a la mierda porque envidio su voluntad para el orden.

Verborragia: 98%
Efectividad: 85%
Amabilidad: 79%
Prolijidad: 88%

Guarda feliz

Generalmente mayor de 48 años. Este guarda es feliz haciendo su trabajo. Apenas te subis le ves una sonrisa dibujada. Te saludan y además te agradecen. Nunca se estresan pero sí son de pedir mucho asiento para embarazada y por supuesto, agradecerle alegremente al solidario pasajero. Son pocas las veces que me sale de adentro una respuesta al saludo por miedo a que si les doy medio filo, se me ponen a hablar como si nos conociéramos hace 15 años. Son muy amiguitos de los vendedores y músicos ambulantes. Generalmente el músico demora más hablando con estos guardas que tocando sus temas; en definitiva son compañeros de trabajo.

A la hora del informativo, lo tienen en la radio. Si se te ocurre preguntarles, por ejemplo, cómo va un partido, corres un riesgo grande. Te van a informar del resultado pero también hay chances de que te hagan un comentario detallado de los 22 jugadores. Los tipos buscan interacción y en ese sentido son muy parecidos al tachero.

Me he preguntado por qué no hablan tanto con el conductor. Imagino que el chofer tiene las orejas sangrando y no lo quiere ni mirar.

Sociablidad 98%
Lentes y canas: 85%
Felicidad 98%
Celular: Ni ahí
Amistad: 91%
Ganas de charlar: 99%
Estrés: 6%

Guarda conductor

Los superhéroes de carne y hueso. Son los Roger Federer del transporte. Hacen todo bien: manejan, cobran, hablan de bondi a bondi con colegas, cambian la radio y soportan con paciencia a los pasajeros obsoletos del transporte colectivo. Si hay alguien que no envidie las capacidades de estos tipos, es un mal nacido que merece quemarse la lengua con una empanada de queso y cebolla.

A la dificultad de mover un ómnibus por las calles de Montevideo se les suma el manejo de plata para dar y recibir, y alguna operación matemática que si no fuera porque tienen que manejar, serían fáciles.

Para este caso en particular quiero destacar la labor de los guardas-choferes de la línea 526. Si tuviera coraje, les diría que los admiro. Y si tuviera que salivar a un conductor, serían los últimos en recibir mi gargajo.

Agua: 100%
Tierra: 100%
Corazón: 100%
Fuego: 100%
Viento: 100%
Revés a una mano: Precioso.


(Una vez me subí a un 60 Portones y el guarda disfrutaba como un niño de una canción. Aprete aquí, mire al Enano Teysera y podrá imaginar al guarda.)



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