sábado, 16 de octubre de 2010

Pomelito después de la clasificación a octavos

El 22 de junio de 2010 un cabezazo de Suárez sirvió para que Uruguay le ganara a Méjico 1 a 0 y clasificara a octavos de final del mundial. Ese mediodía Pomelito vomitó lo siguiente.

El sueño sigue en octavos

Con impecable compromiso defensivo y lucidez para atacar Uruguay nos dio otra emocionante alegría. Derrotó 1 a 0 a México con gol de Suárez y ganó el Grupo A. Dentro de un equipo en el que TODOS hicieron notable su trabajo, fue heroico lo del Ruso Pérez y Fucile, y brillante lo de Forlán, Cavani y Suárez en el decisivo gol. El sábado vamos contra Corea del Sur en octavos.

La gente se fue de los bares y oficinas, cortó 18 de julio, copó las plazas, salió a los balcones y se abrazó con cualquier desconocido. Al diablo el trabajo, el estudio y cualquier otra obligación. Todo por esta selección que sigue despertando una ilusión inédita en muchos jóvenes y que los más veteranos tenían guardada en el placard.

Tabárez planteó muy bien el partido tácticamente y los jugadores respondieron a la perfección. En los primeros minutos Uruguay esperó a México que controló la pelota pero no lastimó. En el medio campo la presión del Ruso Pérez y Egidio fue asfixiante y cuando los mexicanos jugaron con pases largos Victorino, Lugano, y el más exigido, Fucile, cortaron perfectamente.

La idea fue atacar con salidas rápidas y así se generó la primera chance para Uruguay a los 6 minutos. Un despeje largo le cayó a Suárez que quedó mano a mano con el golero Pérez. El delantero del Ajax definió cruzado y la pelota se fue cerca.

En México Giovanni Dos Santos complicaba con su velocidad y gambetas pero Fucile y Victorino ganaron en el mano a mano. Lo mismo Lugano cuando los pases iban por arriba en busca del argentino Guillermo Franco.

Luego Uruguay vio que México no era prolijo en la salida y se adelantó para presionar bien arriba. Recuperó varias pelotas y generó una chance muy clara con Palito Pereira; el zurdo tenía a Forlán y Cavani por el centro pero le pegó al primer palo y se fue afuera.

Y otra vez Forlán se encargó de dar juego con inteligencia y gestar un gol . Peleó una pelota y luego de controlarla se la tiró larga a Cavani para que desbordara. El salteño mandó un centro perfecto para su coterráneo Suárez, quien cabeceó de pique al primer palo para clavar el 1 a 0. Fue a dos minutos del entretiempo.

En los primeros minutos del complemento fue cuando el equipo jugó más en el campo mexicano, y parecía que podía liquidarlo. Los Pereira se soltaron más al ataque y pudimos marcar el segundo pero faltó algo de puntería. Luego Uruguay se replegó nuevamente pero México no se sintió cómodo con la pelota porque sus ataques morían, o con los tractores del medio, o en cualquiera de los hombres de la defensa. Dentro de esa línea Fucile fue el que más trabajo tuvo pero estuvo intratable; por eso el destaque específico.

Lo único de México fue un cabezazo en el área chica que desperdició solo el defensa Rodríguez. Hasta el final Uruguay siguió controlando el partido y con el ingreso de Scotti y Álvaro Fernández tuvo más piernas para continuar el planteo con el mismo rigor.

La celeste ganó merecidamente su grupo (la última vez fue en 1954) con siete puntos, la valla invicta y cuatro goles a favor. El cero en el arco responde a la seguridad de Muslera y a un sacrificado trabajo defensivo que arranca en los propios delanteros y llega a la última línea. Sabio Tabárez lo expresó claramente en la conferencia luego del partido cuando dijo que "no hay que demonizar la palabra defensa". Más adelante, el entrenador declaró visiblemente emocionado: "tenemos muchos sueños en nuestras mentes".

Alguna vez la murga Agarrate Catalina dijo que "no existen los sueños imposibles de soñar". Los que tiene hoy el pueblo uruguayo son posibles gracias a un equipo que emociona.


Publicado por Pomelito el 22 de junio de 2010 en www.teledoce.com

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